Voluntarios, un trabajo no remunerado con dinero sino con el agradecimiento de personas a las que ayudaron a bajar de un autobús o arreglaron un enchufe
La concejala de Participación Ciudadana, Inmaculada Araunabeña, recuerda que fue a comienzos de 2025, cuando el equipo de gobierno (PP) recuperó, después de diez años, el voluntariado, “dando cumplimiento no sólo a un compromiso electoral sino haciendo realidad el deseo de muchas personas interesadas en poder volver a colaborar de forma altruista en las actividades que se desarrollan en el municipio”
1Una treintena de vecinos trabajan desde principios de este año para hacer de Piélagos, entre todos, un municipio aún mejor.
Como voluntarios, el suyo es un empleo no remunerado con dinero sino con el agradecimiento de aquellas personas mayores a las que ofrecieron su mano para subir o bajar de un autobús, a las que arreglaron un enchufe en casa o con las que simplemente dieron un paseo o compartieron juntos un rato mientras veían la televisión.
La concejala de Participación Ciudadana, Inmaculada Araunabeña, recuerda que fue a comienzos de 2025, cuando el equipo de gobierno (PP) recuperó, después de diez años, el voluntariado, “dando cumplimiento no sólo a un compromiso electoral sino haciendo realidad el deseo de muchas personas interesadas en poder volver a colaborar de forma altruista en las actividades que se desarrollan en el municipio”.
La opinión de los veteranos
Francisco Palomera y Ángel Gómez Gallego son dos de esos vecinos veteranos para los que el voluntariado no es algo nuevo.
Junto con su mujer, Francisco Palomera lleva años ayudando a las personas mayores en las comidas y las excursiones organizadas por el Ayuntamiento de Piélagos.
“Soy una persona muy activa y creo que hay muchas cosas que se pueden hacer”, explica este hombre, quien asegura que el voluntariado, además de algo muy bonito porque “la mayoría lo agradece muchísimo”, te permite “estar ocupado”.
“Lo peor que tenemos a nuestros años es no saber qué hacer”, apostilla.
Por su parte, su compañero en las tareas de voluntariado y amigo Ángel Gómez Gallego, uno de los más veteranos que siguió los pasos de sus padres, incide en que, para él, “es una cosa muy gratificante ayudar a una persona o un animal”, al tiempo que subraya “lo vi en casa siempre”.
“Me satisface mucho ayudar a la gente y ver que las personas te lo agradecen a mí por lo menos me llena mucho”, reconoce este hombre, quien cuenta con orgullo que su hijo de 21 años, aprovecha sus descansos en el ejército, para ayudar y acompañar los fines de semana a niños enfermos en el Hospital Valdecilla.
Una decisión basada en una experiencia personal
Conchi Gándara recuerda que tenía previsto apuntarse como voluntaria en la pandemia, pero no pudo hacerlo porque se suspendió. Por eso, esta mujer a la que gusta estar en movimiento, aprovecha que ahora no tiene ningún hijo en casa para ayudar a otros.
Cuenta que, en su caso, fue “voluntaria de familia”, ya que ha cuidado de tres mayores, el primero cuando solo tenía 28 años.
Por eso, se muestra convencida de que viene muy bien una tarde acompañando a una persona para que su cuidador pueda ir a la peluquería, a tomar un café o simplemente desconectar un rato.
“Yo que he pasado por ello, pienso si voy una tarde a dar un paseo a una señora o a ver la tele juntas, quien se encargue de su cuidado tendrá la tarde libre”, reflexiona.
El voluntariado es querer
Francisco Palomera hace hincapié en que “no a todos se nos dan bien las mismas cosas”, pero incide en que hay una variedad de trabajos para hacer como voluntario.
“Yo estar con una persona mayor no porque no tengo palique”, cuenta este hombre, quien por el contrario se muestra dispuesto a ir a arreglar un enchufe o a dar un paseo, al tiempo que concluye “es algo que tienes que vivirlo”.
La misma idea comparte Ángel Gómez Gallego, quien opina que “el voluntariado es querer”.
Conchi Gándara confiesa que algunas personas le preguntan cómo le quedan ganas de pasar un rato con una persona mayor después de todos los que ha cuidado y responde que “igual acordándome de ellos y estando feliz de lo que hice”.
“De todo esto va a salir algo más grande porque está el Ayuntamiento detrás”, augura Francisco Palomera, quien recalca que “saldrá algo bonito de todo esto”.
¿Quieres ser voluntario?
Araunabeña recuerda que todos los vecinos mayores de 16 años pueden inscribirse para colaborar como voluntarios del Ayuntamiento de Piélagos.
En todos los casos, aclara, deberán enviar un correo electrónico a voluntarios@pielagos.es, indicando su nombre, apellidos y teléfono de contacto.
Asimismo, la responsable de Participación Ciudadana y Voluntariado incide en que las personas no deberán especificar en el momento de la solicitud en qué área quieren desarrollar su voluntariado, salvo aquellos que estén interesadas en sumarse al control y gestión de las colonias felinas.

