Festejos

Tradición y fraternidad regresan a Piélagos por San Antonio

La localidad de Renedo ha celebrado el día grande de las fiestas de su patrón, con la misa mayor y la procesión alrededor de la Ermita; la actuación de la Escuela municipal de folclore; la comida de hermandad para vecinos empadronados en el municipio y el baile amenizado por la cantante local María Leyre

Tradición y fraternidad han regresado un año más a Piélagos con motivo de la Festividad de San Antonio.

Como es habitual, tras las primeras misas en honor al patrón de Renedo celebradas a primera hora de la mañana, a las 12:00 horas se ha oficiado la Misa Mayor, a la que ha seguido la procesión del santo con pito y tambor alrededor de la Ermita.

Por su parte, la Escuela municipal de municipal de folclore del Ayuntamiento de Piélagos -una de las tres decanas en Cantabria, junto con las de Cabezón y Torrelavega- ha clausurado las actividades del curso 2024-2025 con una actuación en el exterior de la capilla.

Bajo la dirección de José Luis Rivera Cobo y Ana María García, profesores de música y danza tradicional, y acompañados al tambor por Pedro José Camacho, sus alumnos han interpretado un repertorio, que ha incluido tonadas a lo pesao y lo ligero, la jota de La Pernia o una obra de Nobel Sámano.

Comida de hermandad

Tras la celebración religiosa y la actuación de folclore, los vecinos se han trasladado al Polideportivo municipal Fernando Expósito de Renedo, donde se ha celebrado la tradicional comida de hermandad en la que el Consistorio ha servido más de 600 raciones de paella elaboradas por Mariano Salamanca.

El alcalde del municipio, que ha presidido la jornada junto con la concejala de Festejos, Gloria Bárcena y la alcaldesa pedánea de la localidad, Carmen Bedoya, acompañados por otros miembros de la Corporación municipal y por presidentes de las Juntas Vecinales ha sido el encargado de dar la bienvenida a los asistentes y de “felicitar a todos los Antonios y Antonias”.

Caramés ha aprovechado para explicar el “desagradable momento” que se había vivido cuando el Consistorio tuvo que decir inicialmente a cuatro o cinco vecinos que no había sitio.

En este sentido, ha recordado que el año pasado cuando algunas personas quisieron sacar su invitación para la excursión de mayores a Bilbao  se quedaron fuera porque aunque se podían contratar más autobuses los restaurantes tenían un límite de comensales, por lo que el Ayuntamiento no pudo ampliar el número de plazas.

Caramés ha hecho hincapié en que este año se incrementaron las plazas para la excursión de mayores a Oviedo y, a pesar de ello, “teníamos quejas presentadas en el Ayuntamiento de vecinos de Parbayón que estaban en lista de espera y sabían de gente que no era del municipio y que, a través de amigos o terceros habían sacado la invitación, lo que era muy injusto”.

De hecho, ha comentado que fue entonces cuando el Consistorio hizo público que iba a pedir el DNI o el certificado de empadronamiento para participar en esta actividad, al ser la única forma de control efectivo y eficaz.

“Tras este anuncio tuvimos más de 40 personas que nos comunicaron su no asistencia y, en consecuencia, todos los que estaban en lista de espera pudieron disfrutar de la excursión”, ha rememorado.

El alcalde ha afirmado que “hoy aquí -en alusión a la comida de fraternidad de San Antonio- nos ha pasado exactamente lo mismo”.

“Nosotros habíamos avisado porque el pabellón tiene un aforo que es el que es y, en general, todo el mundo lo hemos hecho bien, pero hay casos puntuales que os aseguro resulta incómodo y desagradable tener que decir a alguien que no porque por mí diría a todo el mundo que sí”, ha asegurado, al tiempo que ha dejado claro que “siempre damos la bienvenida a todos, pero cuando hay un límite de aforo tenemos que dar una prioridad y para nosotros siempre son nuestros vecinos”.

Caramés ha aclarado que, una vez que todas las personas con invitación habían accedido al polideportivo y  confirmados los casos particulares de vecinos, familiares o amigos que, finalmente, no podían asistir quedaron algunas plazas libres.

“Hemos esperado a que se ocupase todo el pabellón, se acabase la cola y entonces, las 8 ó 10 personas que estaban esperando han podido pasar”, ha explicado el alcalde, quien tras lamentar el “momento incómodo” ha vuelto a dar la bienvenida a todos los asistentes al grito de ‘Viva San Antonio’.

Productores y artistas locales

Tras la paella elaborada por Mariano Salamanca, que se ha servido acompañada de pan de la Panadería Piélagos, ubicada en el Barrio Salcedo de Vioño, los asistentes han degustado queso fresco de la Quesería El Bardal de Zurita con membrillo.

Después, la velada ha continuado con la actuación de la cantante María Leyre, que ha interpretado un amplio repertorio musical en el que no han faltado pasadobles, rancheras y canciones populares que han arrancado a bailar a buen número de vecinos.