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Piélagos se suma al Día internacional del implante coclear, celebrado bajo el lema “Oír y escuchar no tiene edad”, iluminando su fachada de color lila

Tiene lugar cada 25 de febrero para recordar que la audición es un derecho fundamental y una condición esencial para la participación plena en la sociedad

El Ayuntamiento de Piélagos se ha sumado este miércoles a la celebración del Día internacional del implante coclear, que tiene lugar cada 25 de febrero para recordar que la audición es un derecho fundamental y una condición esencial para la participación plena en la sociedad, iluminando su fachada de color lila.

Con este gesto simbólico, en colaboración con la Asociación de implantados cocleares de Cantabria (AICECantabria) y la Federación AICE, ha buscado  visibilizar la realidad de las personas con hipoacusia severa o profunda, pero también para exigir el cumplimiento efectivo de sus derechos.

La audición es clave para la comunicación, la autonomía personal, el acceso a la educación, el empleo, la cultura y las relaciones sociales.

De hecho, el implante coclear es una prestación sanitaria altamente eficaz que permite a miles de personas recuperar el acceso al sonido cuando los audífonos convencionales no son suficientes.

En España, alrededor de 27.000 personas usuarias de implante coclear viven, trabajan, estudian y participan activamente en la sociedad gracias a este avance tecnológico y sanitario.

Sin embargo, estos datos también evidencian una grave desigualdad, ya que en nuestro país existen más de 1.367.760 personas con discapacidad auditiva, de las cuales más de 345.000 presentan una pérdida severa o profunda.

A pesar de ello, solo un 5,7 % de las personas adultas que podrían beneficiarse de un implante coclear lo han recibido.

Oír y escuchar no tiene edad

Bajo el lema “Oír y escuchar no tiene edad”, el Día internacional del implante coclear pha puesto de manifiesto en este 2026 una realidad incuestionable: el derecho a oír y a escuchar no puede depender del año de nacimiento, del territorio en el que se viva ni de la etapa vital en la que se encuentre la persona.

La pérdida auditiva afecta de manera especial a las personas mayores, y negar o retrasar soluciones eficaces supone condenarlas al aislamiento, la soledad no deseada y la exclusión social.