Piélagos se suma a la celebración del Día del #BastónBlanco, símbolo y herramienta clave de movilidad de las personas ciegas, de la mano de la ONCE de Cantabria
El alcalde del municipio, Carlos Caramés, y la concejala de Bienestar Social, Carmen Bedoya, han participado en un recorrido en el que han vivido la experiencia de la discapacidad visual llevando unas gafas de simulación y, posteriormente, completamente a ciegas
1Piélagos se ha sumado a la celebración del Día del #BastónBlanco, símbolo y herramienta clave de movilidad de las personas ciegas, de la mano de la ONCE de Cantabria.
El alcalde del municipio, Carlos Caramés, y la concejala de Bienestar Social, Carmen Bedoya, han participado en un recorrido en el que han vivido la experiencia de la discapacidad visual llevando unas gafas de simulación y, posteriormente, completamente a ciegas.
Caramés y Bedoya estuvieron acompañados por el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Cantabria, Sergio Olavarría; técnicos de Rehabilitación de la ONCE y de Eduardo, Jaime y Guillermo, tres personas ciegas, afiliadas a la ONCE.
La actividad que ha tenido como finalidad sensibilizar a los alcaldes y alcaldesas de distintos municipios cántabros sobre la accesibilidad urbana también ha incluido una clase para enseñarles el manejo del bastón blanco y sensibilizarles acerca de las posibles barreras que como peatones se encuentran en las calles las personas ciegas.
La ONCE y el bastón blanco
El Servicio de Rehabilitación de la ONCE tiene como objetivo proporcionar a las personas con discapacidad visual las técnicas, estrategias y recursos que les permitan realizar las actividades cotidianas, participando de forma activa en cualquier entorno (educativo, laboral, cultural, de ocio…) para conseguir una integración social normalizada.
El bastón blanco de las personas con ceguera les ayuda a tener autonomía en sus desplazamientos, a no chocar ni tropezar con objetos ni otras personas y a poder reconocer el suelo, guías podotáctiles o encaminamientos y los posibles obstáculos en sus traslados a pie, en interiores y exteriores.
Gracias al bastón blanco, el peatón ciego puede reconocer su entorno, notar relieves del suelo, escalones, obstáculos, esquinas, a otras personas... y, además, resulta un fácil indicativo para el resto de la sociedad, es un elemento distintivo de la persona ciega que avisa a los demás de que no ve, y que se tenga atención a ello.
Foto ONCE Cantabria

