Empleo

‘La Vidriera’, formación teórica-práctica para capacitar a 15 mujeres desempleadas como profesionales de atención sociosanitaria a dependientes

El Ayuntamiento de Piélagos está desarrollando en Vioño un programa experiencial de empleo y formación, con cargo a una subvención de  375.877,50  euros otorgada por el Servicio cántabro de empleo, dependiente de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, financiada con fondos de empleo de ámbito nacional

El Programa experiencial de empleo ‘La Vidriera’ que el Ayuntamiento de Piélagos está desarrollando en colaboración con el Gobierno de Cantabria, en Vioño, continúa impartiendo formación teórico-práctica (https://youtu.be/FPCMBUND-PE)  para capacitar a 15 mujeres en situación de desempleo como profesionales de atención sociosanitaria a personas dependientes.

Se trata de un programa de formación para el empleo organizado por el Consistorio, con cargo a una subvención de  375.877,50  euros otorgada por el Servicio cántabro de empleo, dependiente de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio, financiada con fondos de empleo de ámbito nacional.

Lara San Miguel, docente del programa, ha recordado que este itinerario formativo de 1.772 horas de duración ofrece a las participantes la posibilidad de realizar un certificado de profesionalidad de nivel 2 (“Atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales”), así como una obra y servicio en residencias y centros de día de Cantabria.

En este sentido, ha explicado que, a través de clases prácticas que se imparten en el Centro de formación de Vioño, donde tiene su sede este proyecto y en las que aprenden a hacer movilizaciones, traspasos de una superficie a otra y diferentes tareas propias de la actividad profesional que desempeñarán en el futuro, se intenta que cuando vayan a hacer esa obra y servicio “no partan de cero”.

La importancia de la empatía

Lara San Miguel ha incidido en que tan importante como aprender a realizar los movimientos, para no lesionarse y no hacer daño al usuario es que, entre ellas o con la ayuda de muñecos, experimenten en primera persona lo que ese usuario con el van a trabajar va a sentir, por ejemplo, cuando son asistidos con la ayuda de una grúa.

Muchas veces tienen miedo, sienten inseguridad y piensan que se van a caer y, por ello, tratamos de inculcar en las alumnas la empatía necesaria para llevar a cabo estos trabajos, ha subrayado esta docente.

“Si ellas han sentido que aprieta un poquito el arnés o la inseguridad de verse movilizadas con una grúa van a saber cómo calmarles y cómo empatizar con ellos haciendo el trabajo de la mejor forma posible”, ha apostillado.

Atención integral para las personas

Lara San Miguel ha defendido que, hasta ahora, el cuidado siempre se ha centrado en que las personas no tengan dolor o en curar una enfermedad.

Sin embargo, ha dicho, desde el Programa experiencial de empleo y formación ‘La Vidriera’ se intenta concienciar a las participantes de la importancia de esa parte social y emocional de la persona cuidada.

De hecho, ha defendido que lo importante “no solo es que esté limpio y bien alimentado sino que se encuentre a gusto, que pueda hablar, que tenga con quien desahogarse a nivel emocional y que los profesionales sean capaces de ofrecer una atención integral”.

La docente del Programa experiencial de empleo y formación ‘La Vidriera’ ha hecho hincapié en el que, “la teoría y la práctica, a veces difiere”.

Por ello, ha destacado la importancia de la obra y servicio en la que las alumnas pueden ver la realidad que hay detrás del puesto de trabajo porque “es una obra y servicio larga y, si quieren, salen con empleo porque las empresas ven cómo trabajan y cómo lo hacen y, al final, simplemente es continuar.

“Al principio, empiezan apoyando, pero normalmente, al final, son una más”, ha apostillado.