La reurbanización integral de la unión de los barrios La Picota-Llosacampo que ha permitido crear un itinerario peatonal seguro llega a su fase final
El alcalde del municipio, Carlos Caramés, acompañado por la primera teniente de alcalde y presidenta de la Junta Vecinal de la localidad, Carmen Bedoya, y del concejal de Obras públicas y Movilidad, César Blanco, ha comprobado la evolución de las obras que tienen como objetivo la mejora de la seguridad vial tanto para vehículos como para peatones y, muy especialmente, para las personas con movilidad reducida
5Los trabajos de reurbanización integral de los barrios La Picota- Llosacampo en Renedo que está ejecutando el Gobierno de Cantabria y que han hecho posible, entre otras cosas, la creación de un nuevo itinerario peatonal desde el Consistorio hasta La Picota llegan a su fase final.
El alcalde del municipio, Carlos Caramés, acompañado por la primera teniente de alcalde y presidenta de la Junta Vecinal de la localidad, Carmen Bedoya, y del concejal de Obras públicas y Movilidad, César Blanco, ha comprobado la evolución de las obras que tienen como objetivo la mejora de la seguridad vial tanto para vehículos como para peatones y, muy especialmente, para las personas con movilidad reducida.
“Hemos aprovechado la ejecución de una obra del Gobierno de Cantabria consistente en la construcción de una red de abastecimiento hasta el nuevo depósito de agua de Camplao que dará servicio tanto al Ayuntamiento como al polígono de La Pasiega, ubicado a mayor cota para mejorar el suministro de aquellas zonas donde antes no había suficiente presión, para llevar a cabo esta importantísima actuación históricamente demandada por las familias del entorno”, ha subrayado Caramés.
Colaboración vecinal
El regidor municipal ha agradecido públicamente a la familia Rosales Torrella la cesión de parte de su propiedad para mejorar el radio de giro y la pendiente del cruce del Barrio La Picota-Llosacampo con la N-623 que era muy peligroso, así como a las familias Aranda Calderón y Pardo López, propietarias de una empresa de autobuses y una cristalería ubicadas en la zona, que han cedido espacios privados para garantizar la amplitud suficiente de la vía.
“Gracias a la colaboración vecinal, hemos urbanizado la zona para construir un nuevo itinerario peatonal seguro, con nuevos pasos para peatones, al tiempo que hemos ampliado la sección del vial y mejorado los accesos a las diferentes calles”, ha destacado Caramés.
En este sentido, ha anunciado que el Consistorio complementará esta actuación con nuevos trabajos en la parte inicial de la vía, en las inmediaciones con la carretera CA-234 que une Renedo y Zurita, donde ya ha alcanzado acuerdos con otros vecinos para seguir dando cumplimiento, paso a paso, al compromiso de incrementar la seguridad vial en el Barrio Llosacampo.
“Somos conscientes de que estos trabajos están suponiendo una molestia importante para los vecinos, pero todas las obras de envergadura como ésta que estamos realizando y que conlleva no solo el asfaltado sino obras de infraestructuras y nuevas canalizaciones llevan su tiempo”, ha subrayado el alcalde, quien se ha mostrado convencido de que la reurbanización del Barrio Llosacampo “va a quedar perfecta”.
Por último, ha apuntado que a principios de mayo reanudarán las obras la empresa que las está ejecutando, una vez atendida una urgencia en otra zona por su parte, rematando las dos actuaciones pendientes, en concreto la conexión de La Picota y Aurelio Díez y el entorno del Cementerio con la mies de Renedo.





