La corresponsabilidad familiar se cocina en los hogares de Piélagos
El Ayuntamiento, dentro del Plan Corresponsables del Ministerio de Igualdad, organizó durante el pasado mes de diciembre en Mortera y Carandía talleres para que padres, hijos e hijas vieran “todo el trabajo que conlleva sentarse a la mesa”
4Sentarse a la mesa para disfrutar de una comida o una cena en familia es el resultado final de un largo proceso que comienza mucho antes cuando una persona, normalmente la mujer, piensa en el menú, acude al supermercado para comprar los alimentos y, una vez en casa, los prepara.
Por ello, para concienciar a las familias del municipio sobre todo lo que rodea a una actividad fundamental como es la alimentación, el Ayuntamiento de Piélagos ha organizado durante el pasado mes de diciembre talleres de cocina corresponsable en las localidades de Mortera y Carandía.
Se trata de una nueva actividad desarrollada por el Consistorio y enmarcada dentro del Plan Corresponsables del Ministerio de Igualdad del Gobierno de España, que promueve el reparto equilibrado de las tareas domésticas y de las responsabilidades familiares.
Ángela Gómez Pereda, miembro de la Asociación de Profesionales en Igualdad de Género (APIG) y monitora del taller, ha hecho hincapié en que el objetivo del mismo ha ido más allá de preparar recetas sencillas como unos huevos rellenos, un pudding o unas brochetas de frutas, ya que lo que se ha buscado es que los padres y los hijos e hijas participantes -40 entre las dos sedes- vieran “todo el trabajo que conlleva sentarse a la mesa”.
Con este objetivo, una vez finalizadas las recetas, los participantes se han enfrentado al reto de organizar un menú familiar de fin de semana, para el sábado y domingo, que debía incluir cuatro comidas: desayuno, comida, merienda y cena.
De manera conjunta, adultos y niños, han tenido primero que buscar los alimentos, comprarlos de manera simbólica y sumar el importe de los mismos. Después, se han puesto en común las propuestas de menú, la calidad de los productos elegidos y el precio de los mismos.
“Se trata de que vean que el simple hecho de cocinar es una de las labores más importantes en la corresponsabilidad en el hogar, un trabajo que normalmente recae en las mujeres y que no sólo consiste en cocinar sino que también conlleva una importante carga mental porque hay que pensar qué se va a comer, mirar por la economía familiar y, en definitiva, concienciar todo lo que rodea a la cocina”, ha relatado Ángela Gómez Pereda.
En este sentido, ha explicado que algunos niños se han sorprendido de los que vale una pechuga de pollo. “Eso pretendemos que vean porque si van a la compra no hacen caso”, ha apostillado.
La monitora del taller ha subrayado que “no tiene tanta importancia qué se cocina sino la segunda parte del taller, esa que, a través de un juego, busca concienciar e involucrar a padres, hijos e hijas en torno a la comida, para que sean conscientes de todo lo que envuelve la cocina”.
De hecho, Ángela Gómez Pereda, se ha mostrado convencida de la corresponsabilidad en familia implica a niños y niñas, padres y madres, abuelos y abuelos, tíos y tías porque “todos tienen que tener un reparto equilibrado de tareas”.




