Jóvenes participantes en el Curso oficial de monitor de tiempo libre organizado por el Ayuntamiento de Piélagos pasan este verano de la teoría a la práctica
El alcalde del municipio, Carlos Caramés, ha explicado que después de superar una primera fase de 150 horas de carácter teórico, desarrollada durante las mañanas y tardes de los sábados en el Centro de formación de Vioño, ahora han iniciado una segunda fase de 160 horas de prácticas profesionales no laborales
6Los 24 jóvenes que desde el pasado mes de febrero participan en el Curso oficial de monitor de tiempo libre organizado por el Ayuntamiento de Piélagos han pasado este verano de la teoría a la práctica.
El alcalde del municipio, Carlos Caramés, ha explicado que después de superar una primera fase de 150 horas de carácter teórico, desarrollada durante las mañanas y tardes de los sábados en el Centro de formación de Vioño, ahora han iniciado una segunda fase de 160 horas de prácticas profesionales no laborales.
Caramés ha hecho hincapié en que, coincidiendo con la celebración de las actividades de los programas de conciliación de la vida laboral y familiar “Verano de colores” y de ocio vacacional “Campamentos de día” en distintas localidades del municipio, los jóvenes tendrán la oportunidad de ampliar su capacitación en estos escenarios reales, similares a los que, en un futuro, podrán desempeñar su actividad profesional.
“Sabemos que son muchos los jóvenes que compatibilizan sus estudios con trabajos tanto a tiempo parcial, los fines de semana, como de temporada, especialmente durante las vacaciones de verano, normalmente vinculados con el ocio y el tiempo libre”, ha subrayado el regidor municipal.
De hecho, ha incidido en que, a petición de jóvenes del municipio, el Consistorio puso en marcha esta acción formativa que persigue un doble objetivo.
Así, ha dicho, da respuesta a la alta demanda de este tipo de cursos no sólo por parte de la juventud del municipio sino de las propias empresas y centros vinculados con el sector, que requieren de personal cualificado para el desempeño de sus actividades.
“Me he dado cuenta de que es lo que realmente me gusta”
Alba Tresgallo, una de las alumnas del Curso oficinal de monitor de tiempo libre del Ayuntamiento de Piélagos que realiza sus prácticas en el Programa municipal de conciliación ‘Verano de colores’, en la sede de Liencres, confiesa que siempre le había gustado la idea de trabajar con niños.
Esta joven, que cuenta que inicialmente pensó en estudiar Magisterio, pero finalmente se decantó por la Psicología, explica que había estado en campamentos, pero hasta ahora no había tenido la oportunidad de entrar “en este mundo”.
“Gracias a estas prácticas de verano me he dado cuenta de que es lo que realmente me gusta y también de que, en futuro, aplicaré la Psicología a los niños”, afirma.
Por su parte, su compañero Hugo Gutiérrez, que acaba de iniciar sus prácticas en el mismo proyecto, reconoce que en su caso se matriculó en el curso porque buscaba “algo para hacer en verano y ganarme un dinerillo”.
No obstante, admite que “no está nada mal, ya que es bastante entretenido y, poco a poco, me está empezando a gustar”.
Es más, este joven que el próximo curso iniciará un ciclo formativo de mecánica, no descarta seguir trabajando en este campo “a medida que voy estudiando y entretenerme, para no estar en casa como una ameba”.
Un curso muy completo y práctico
Preguntados por la formación oficial como monitores de tiempo libre que están realizando en Piélagos, Alba Tresgallo responde que lo que más le ha sorprendido es que “es un curso muy completo, que abordaba todo tipo de temas como primeros auxilios, actividades al aire libre, deporte o malabares, al tiempo que concluye “hemos aprendido bastante”.
En los mismos términos se expresa Hugo Gutiérrez quien incide en su carácter práctico, ya que a la hora de explicar las actividades “lo hemos tenido que hacer nosotros, fingir que éramos niños, ha sido muy dinámico y entretenido”.
“El primer día daba un poco de vergüenza, pero después, a medida que nos conocíamos más, daban ganas de ir a las clases”, matiza.
Respeto a la aplicación práctica de los conocimientos teóricos adquiridos en el aula, Alba Tresgallo asegura que lo aprendido a lo largo de ocho horas durante tantos sábados “ha servido bastante”.
En clase, realizábamos juegos de todo tipo y al llegar aquí me venían a la cabeza un montón”, explica, mientras que Hugo Gutiérrez reconoce que aquí -en alusión a las prácticas- es todo “muy diferente”.
“Esta es una situación real con niños ya que en las clases estábamos con gente de nuestra misma edad”, reflexiona este joven quien concluye que es “distinto por la energía que tienen”.






