El legado, motor de las propuestas del Laboratorio escénico de UNATE en Piélagos durante el curso 2024-2025
El grupo dirigido por el actor y formador Carlos Peguero, una de las actividades desarrolladas en el municipio, a través del convenio de colaboración suscrito con el Ayuntamiento de Piélagos, ha hecho de la herencia, entendida como legado, el motor de su nueva propuesta académica sabedor de que “somos herederos de lo que fueron nuestros antepasados”
8¿Qué legamos al mundo cuando nos morimos? Esta es la pregunta a la que trata de dar respuesta este curso 2024-2025 el Laboratorio escénico de UNATE -La Universidad Permanente- en Piélagos.
El grupo dirigido por el actor y formador Carlos Peguero, una de las actividades desarrolladas en el municipio, a través del convenio de colaboración suscrito con el Ayuntamiento de Piélagos, ha hecho de la herencia, entendida como legado, el motor de su nueva propuesta académica sabedor de que “somos herederos de lo que fueron nuestros antepasados”.
“El teatro te da una perspectiva de contexto histórico muy importante”, reflexiona Carlos Peguero, quien pone como ejemplo la existencia de esas obras que a pesar tener un siglo podrían ser actuales, ya que “siguen muy vigentes”.
En unos casos, apunta, porque la reflexión a la que nos invitan no la hemos superado como seres humanos y, en otros, porque seguimos repitiendo los mismos hechos que inspiraron las mismas, tal y como sucede con las guerras o con los retrocesos que se viven en materia de igualdad.
“Estamos con el legado en el más amplio sentido de la palabra, no sólo como algo material, que también”, subraya el actor y formador, quien añade que el Laboratorio ha incorporado a su repertorio un texto de 1881 que pone de manifiesto cómo la mujer, una vez que contraía matrimonio, firmaba un contrato y ya no tenía más derecho que a ser mantenida.
No obstante, deja claro que el grupo, que este año ha crecido en número y al que ha incorporado un hombre, “no pretende juzgar” sino “presentar una pregunta o una reflexión en voz alta sin aleccionar”.
El teatro como espejo
Carlos Peguero asegura que “el teatro plantea siempre un espejo” que muestra lo que somos como sociedad e incide en que son los actores los encargados de visibilizarlo para que, con mayor o menor densidad, surja después del acto escénico la posibilidad de pensar.
Reconoce que es mucho más fácil afrontar textos banales, recurrir al chascarrillo de esas obras enfocadas a entretener, pero afirma que al Laboratorio escénico de UNATE en Piélagos “nos gusta dar una vuelta más”.
Como Lorca, el grupo se pregunta por qué no vamos al teatro a ver qué nos pasa en lugar de a ver qué pasa y defiende que aunque siempre se ha entendido que lo solemne era serio y aburrido, en realidad, sucede todo lo contrario. “Uno se puede divertir mucho afrontando un texto que contenga una gran reflexión”, apostilla.
“Una labor maravillosa de costura”
Como es habitual, el trabajo del Laboratorio escénico de UNATE en Piélagos es coral. “Yo vengo con mi maleta de textos, se los presento al grupo y les pregunto si me los compran. Otras veces es Lucía, una de nuestras integrantes, quien escribe, nos los ofrece y, después, lo adaptamos entre todos”, relata el actor y formador.
En este sentido, destaca que el resultado es un trabajo de investigación, exploración e improvisación, al que sigue “una labor maravillosa de costura” y recalca que “sólo cuando están los textos afianzados montamos esta mezcla de dramaturgia propia y de grandes autores para el público”.
Carlos Peguero apunta que otro de los retos a los que el grupo se enfrenta cada curso es al de encontrar dramaturgia escrita por mujeres. En teatro, precisa, hay muy poco, pero todos los años tratamos de incorporar un poema o una prosa de alguna autora en un grupo eminentemente femenino.








