Empleo

Alumnas del Programa experiencial de empleo y formación ‘La Vidriera’ ponen en práctica los conocimientos adquiridos en el aula en 4 residencias de mayores

Se trata de los centros Virgen de Valencia (Arce), DomusVi (Liencres), Los Robles (Mortera) y Fundación Asilo (Torrelavega), donde están realizando 447 horas de prácticas profesionales no laborales en el marco de su capacitación como profesionales de atención sociosanitaria a personas dependientes, a través de este proyecto  formación para el empleo organizado por el Consistorio con cargo a una subvención de 375.877,50 euros otorgada por el Servicio cántabro de empleo, dependiente de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio del Gobierno de Cantabria, financiada con fondos de empleo de ámbito nacional

Alumnas del Programa experiencial de empleo y formación ‘La Vidriera’ que el Ayuntamiento de Piélagos está desarrollando en Vioño, en colaboración con el Gobierno de Cantabria, están poniendo en práctica los conocimientos adquiridos en el aula en cuatro residencias de mayores.

Se trata de los centros Virgen de Valencia (Arce), DomusVi (Liencres), Los Robles (Mortera) y Fundación Asilo (Torrelavega), donde están realizando 447  horas de prácticas profesionales no laborales en el marco de su capacitación como profesionales de atención sociosanitaria a personas dependientes, a través de este proyecto  formación para el empleo organizado por el Consistorio con cargo a una subvención de 375.877,50 euros otorgada por el Servicio cántabro de empleo, dependiente de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio del Gobierno de Cantabria, financiada con fondos de empleo de ámbito nacional.

Su directora, Carmen Ramil, recuerda que el programa que alterna la formación teórica (tanto en el aula como en las empresas) con la práctica profesional en varias residencias, principalmente del municipio de Piélagos, tiene una duración de 1 año y se estructura en tres fases: la primera teórica (ya finalizada), mientras que la segunda y tercera (ésta última en marcha) son de carácter teórico-práctico.

Asimismo, hace hincapié en que, a lo largo de este itinerario formativo de de 1.772 horas de duración, se imparte un  certificado de profesionalidad de nivel 2, “Atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales”, que capacitará a las participantes para trabajar, una vez finalizado el mismo con éxito, en residencias y centros de día de atención a personas dependientes y de la tercera edad.

Me voy a dedicar a esto hasta que me jubile

“Para mí, personalmente, está siendo muy gratificante”, reconoce Gabriela González Tarrío, una de las alumnas del Programa experiencial de empleo y formación ‘La Vidriera’, que realiza sus prácticas profesionales no laborales en la Residencia DomusVi de Liencres.

Admite que tenía “ciertos miedos” a la hora de hacer las prácticas, pero asegura que, una vez en el centro, el cariño que recibe de parte de los usuarios y de los propios compañeros está siendo fantástico y “no le veo ningún pero”.

Es más, afirma estar disfrutando de la experiencia, al tiempo que subraya “tengo claro que me voy a dedicar a esto hasta que me jubile”.

Preguntada sobre qué es lo que más ha llamado su atención de esta experiencia real, responde que el tema de los tiempos porque, en su opinión,  “están muy marcados”. De hecho, comenta que le gustaría poder estar más con los usuarios, pero son muchas cosas las que hay que hacer con ellos.

Respecto a lo que más le está gustando, explica que es “la retroalimentación, el feedback que te da la gente que vive aquí es maravilloso porque son tan agradecidos que sales con la sensación de que ellos te ayudan a ti y no tú a ellos”. “Notas ese agradecimiento en cómo te hablan y te miran”, apostilla.

Gabriela González Tarrío incide en que las prácticas son “cien por cien vitales”. Es más, apunta que “son importantísimas porque una cosa es la teoría, pero luego tienes que ver la práctica del día a día y tienes que saber cómo tratarles; cómo ayudarles y cuándo no hacerlo para que sigan manteniendo cierta independencia y autonomía física”.  “Creo que es vital hacer prácticas en este trabajo”, concluye.

La mejor forma de encontrar gente que trabaje

En los mismos términos se expresa Cristina Mateos, supervisora de la Residencia DomusVi de Liencres, quien opina que las prácticas profesionales desempeñan “un papel súper importante” porque, a su juicio, “para luego dedicarte a esto  no hay nada mejor que formarte directamente en los centros de trabajo”.

En este sentido, explica que las alumnas, siempre acompañadas por una auxiliar, van aprendiendo las distintas tareas que desempeñarán en el futuro como, por ejemplo, movilizaciones, alimentaciones o incluso el trato directo con los residentes.

Esta supervisora con más de 15 años de experiencia como gerocultora en la Residencia DomusVi de Liencres, opina que lo que más cuesta a las alumnas en prácticas, en general, es la manipulación con el residente a primera hora de la mañana para su aseo e higiene.

En cuanto al papel que desempeñan programas de formación para el empleo como ‘La Vidriera’ para las residencias y centros de día, cree que  “es la mejor forma de encontrar gente que trabaje, que tú contratas y sabes que funciona”.

En la misma línea, apunta que es mucho más cómodo que abrir ofertas de empleo, hacer entrevistas y traer gente que no conoces porque ellas, en alusión a las alumnas en prácticas, al estar formadas en el propio centro, “sabes en un 80 por ciento las que van a funcionar”.

Cristina Mateos recalca el papel fundamental que desempeña la humanidad en este trabajo porque, de acuerdo a su propia experiencia, “la gente mayor necesita que seamos humanos, que nos pongamos en su lugar y seamos súper cercanos con ellos”.

“El trabajo mecánico es una cosa, pero luego tienes que tener con ellos un trato como si fueran tus abuelos o incluso tus padres”, subraya la supervisora de la Residencia DomusVi de Liencres, quien asevera que “es vital tratarles como si fueran alguien de la familia”.