Bienestar Social

130 niños disfrutan de las actividades de verano de las guarderías municipales del Ayuntamiento de Piélagos en Boo y Renedo

74 de ellos lo hacen en las instalaciones de ‘Garruchines’, en Boo, y los 56 restantes, en las de ‘La Jilguera’, en Renedo, donde continúan trabajando durante los meses de julio y agosto en el cuidado del planeta; aprendiendo a través de la experiencia y disfrutando con propuestas que, además de estimular la creatividad, fomentan el trabajo el equipo y el compañerismo

Un total de 130 niños, con edades comprendidas entre los 4 meses y los 3 años, disfrutan de las actividades de verano de las guarderías municipales del Ayuntamiento de Piélagos convertidas desde el curso 2020-2021 en Ecoescuelas.

74 de ellos lo hacen en las instalaciones de ‘Garruchines’, en Boo, y los 56 restantes, en las  de ‘La Jilguera’, en Renedo, donde continúan trabajando durante los meses de julio y agosto en el cuidado del planeta; aprendiendo a través de la experiencia y disfrutando con propuestas que, además de estimular la creatividad, fomentan el trabajo el equipo y el compañerismo.

La educación ambiental se ha convertido en una asignatura más para nuestros pequeños alumnos, un trabajo que no sólo desarrollamos en las aulas sino también en sus casas, en colaboración con sus familias, que son una pieza fundamental en este proyecto, ha explicado la coordinadora de ‘Garruchines’ y ‘La Jilguera’, María Sánchez Ibaseta.

En este sentido, ha comentado, como a través de dinámicas diarias se abordan cuestiones como el ahorro de luz y agua, así como el cuidado de los huertos y de los seres vivos.

María Sánchez Ibaseta ha recordado que las instalaciones de Boo cuentan con un pequeño estanque con peces, mientras que el centro de Renedo dispone de un oasis para mariposas, que busca  la atracción de estos insectos, a través de especies vegetales que favorezcan su alimentación.

En ambos casos, ha dicho, facilitamos que nuestros niños vivan en contacto permanente con los animales, que aprendan mediante la observación y se familiaricen con su cuidado y alimentación, como en el caso de los peces del estanque.

La playa en clase y también en el patio

La coordinadora de ‘Garruchines’ y ‘La Jilguera’ ha hecho hincapié en que el aprendizaje basado en la experimentación es otro pilar fundamental del proyecto educativo que desarrollan las guarderías municipales del Ayuntamiento de Piélagos.

Con este objetivo, ha apuntado, coincidiendo con el periodo estival acercamos la playa con su mar a clase, pero también al patio.

A través de bandejas e instalaciones fomentamos no sólo la aproximación a todo tipo de materiales y texturas sino también al juego simbólico de manera que los niños se sorprenden caminando sobre distintas superficies y disfrutan con la arena y el agua, mientras explicamos las características de la costa, tan presente en el entorno en el que vivimos, ha relatado.

Asimismo, ha dicho, durante los meses de julio y agosto, aprovechamos los días de sol y calor para refrescarnos con juegos colaborativos, que, además, nos permiten pasarlo bien y descubrir entre risas y bromas la importancia del trabajo en equipo.