La nueva residencia de mayores ‘Virgen de Valencia’ de Arce abre sus puertas el próximo 1 de diciembre
El alcalde de Piélagos, Enrique Torre Bolado, acompañado de los concejales Celestino Cobo, Montserrat Lisaso, Eva Arranz, Gloria Bárcena, Santos Muriedas, José Antonio Castañera, Carlos Caramés y el presidente de la Junta Vecinal de Arce, José Manuel Alegría, visitaron esta mañana las instalaciones de la nueva residencia de mayores ‘Virgen de Valencia’, que abrirá sus puertas el próximo jueves, 1 de diciembre.
Acompañados del gerente del centro y responsable de ‘Calidad y Dependencia Pas’, Rubén Otero Álvarez, el regidor y los ediles realizaron un recorrido por las acogedoras estancias del centro, que incorporan las más modernas y sofisticadas técnicas en atención a la dependencia, así como punteros sistemas eléctricos de eficiencia energética, 36 cámaras de vigilancia, calderas de condensación, televisiones LED y conexión a internet en todas las habitaciones e incluso un innovador sistema de control a través de un dispositivo con localizador y petición de ayuda que permite a los profesionales saber en cada momento dónde se encuentran los usuarios, además de disponer inmediatamente de todos sus datos médicos, alimenticios, de movilidad, etc.
“La residencia, con capacidad para 99 internos y 35 externos del centro de día, ha sido construida con mimo y con mucho cariño, cuidando todos los detalles para que los usuarios se sientan cómodos y cuidados al máximo”, explica Rubén Otero, que agradeció también la ayuda del Ayuntamiento de Piélagos por la bonificación fiscal del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras.
Por su parte, Enrique Torre valoró muy positivamente la apertura de este centro residencial geriátrico ‘Virgen de Valencia’ “que, por un lado cubrirá las necesidades de un sector de la población, con unas instalaciones cómodas y modernas y, por otro, posibilitará la creación de empleo en el municipio, dado que el 80% de los empleados son de Piélagos”.
En este sentido, la directora de la residencia, Encarna Otero, precisa que el personal lo compone un equipo fijo de 60 personas, más los trabajadores eventuales. “Estaremos pendientes de los usuarios las 24 horas del día, y los familiares pueden comprobar esta atención cuando lo deseen porque no existe horario de visitas, el centro está abierto durante todo el día”, añade.
En la primera planta se sitúan los distintos servicios que se ofrecen, además de la recepción, el centro de día y los salones de recreo que dan acceso al jardín. Así, la residencia cuenta con su propia peluquería, tres salas de terapias, farmacia, sala para el médico, sala de fisioterapia… e incluso un taller de cocina completamente equipado para que los usuarios puedan preparar sus fiestas de cumpleaños, elaborando ellos mismos los platos que después van a consumir. Además, el centro incorpora un sofisticado programa de rehabilitación cognitiva por ordenador, con pantalla táctil, para que todas las personas que lo necesiten puedan mejorar sus habilidades y reforzar su memoria, dado que cuenta con diferentes niveles y almacena los datos de cada usuario.
En las plantas superiores, a las que se accede a través de un ascensor eléctrico, está el amplio comedor y las habitaciones, con vistas al río las dobles y a la carretera las individuales. Todas idénticas, distinguidas en el exterior con una foto del residente y con un sistema de reconocimiento para evitar molestas confusiones que ‘reconoce’ al dueño de la habitación y abre la puerta en cuanto se sitúe delante.
“No se ha dejado ni el más insignificante detalle al azar”, añade Rubén Otero, mostrando otro de sus grandes ‘orgullos’: Las 26 camas traídas de Holanda para evitar el traumático sistema de contención de los pacientes con Alzheimer. “Tienen un mecanismo que baja el colchón en cuanto detecta que la persona va a salir de la cama, lo que evita caídas y daños, y, lo que es más importante, mejora el estado psíquico del enfermo al no tener que dormir atado con un cinturón”, comenta.
Las instalaciones se completan con unas amplias cocinas, totalmente equipadas (dado que todos los menús adaptados a las necesidades nutricionales de cada usuario se prepararán en el centro), servicio de lavandería y planchado, calderas de última generación que dan agua caliente al instante, despachos para los profesionales, etc.
