Cultura

El Ayuntamiento de Piélagos abrirá el lunes, 28 de octubre, la matrícula para el curso 2024-2025 de la Escuela municipal de trajes regionales

La concejala de Cultura, Carmen Bedoya, ha apuntado que las inscripciones deberán realizarse, a través del portal de actividades del Consistorio, https://actividades.pielagos.es/, al que se accede desde la web municipal www.pielagos.es   

El Ayuntamiento de Piélagos abrirá el lunes, 28 de octubre, la matrícula para el curso 2024-2025 de la Escuela municipal de trajes regionales, cuyas actividades darán comienzo el próximo 5 de noviembre.

La concejala de Cultura, Carmen Bedoya, ha apuntado que las inscripciones deberán realizarse, a través del portal de actividades del Consistorio, https://actividades.pielagos.es/, al que se accede desde la web municipal www.pielagos.es.  

Bedoya ha recordado que se trata de una de las seis escuelas municipales culturales, que imparte sus clases semanalmente en el local de UNATE en Renedo, los martes, en  dos turnos: de 16:00 a 18:00 horas y de 18:00 a 20:00 horas.

Asimismo, ha incidido en que, tras la jubilación de Mª Jesús Pérez Díaz, responsable de la Escuela municipal de trajes regionales durante los últimos 27 años, Mari Vega Revuelta, una de sus alumnas, recogerá este curso su testigo.

Trajes hechos a mano

La edil ha hecho hincapié en que, gracias a esta Escuela, vecinas de Piélagos, pero también de otros municipios cántabros pueden aprender a confeccionar a mano trajes de niño y niña, de hombre y mujer, en todos los casos hechos a mano.

Se trata de atuendos de diferentes colores y estilos y es que Cantabria cuenta con una gran variedad de trajes: romería, pasiegas de gala, nodriza, pescadora, campurriana, vendedoras de tela, etc.

De hecho, la Escuela municipal cultural enseña a sus alumnos a realizar una amplia variedad de prendas que, en el caso de los trajes de mujer, incluyen la camisa de tela de lino con pequeñas lorzas o pliegues alrededor del cuello; el refajo, que es la falda de color  (amarillo, rojo, verde…) con franjas de terciopelo negro y la falda de tela gruesa, bayeta, sayalete o terciopelo.

 

En las clases se aprende también a confeccionar el delantal, normalmente de terciopelo adornado con pasamanería; la faldiquera, que siempre va debajo de la falda -excepto en el traje campurriano- y se usaba como bolso; la chaqueta, para el traje de pasiega o el chaleco o justillo, cuando es de romería.

Además, se confeccionan los escarpines, para las albarcas y se elaboran de manera artesana adornos y complementos como pendientes y collares fabricados con coral, lapislázuli, azabache y plata; paraguas y los mantíos, que es el conjunto de paños que forman el toldo del cuévano niñero.

Cuando se trata de trajes para hombres, la Escuela municipal enseña a realizar las piezas que lo componen, es decir, la camisa, adornada con vainicas; el chaleco; la chaqueta; el pantalón, que la mayoría de las veces va con remonteras, que son adornos de otro color y los escarpines o chátaras.

Por último, confeccionan los sombreros, que pueden ser, según el traje, la montera, el de copa o el galero.