‘Agua y sal’, el último proyecto de Ángela Nogués, una cita ineludible con el mar para conectar con los recuerdos
Esta vecina de Mortera, que compagina su trabajo profesional como arquitecta con su faceta más artística, expone hasta el 10 de febrero, en el Centro Cultural Doctor Madrazo de Santander, una selección de 30 obras de pequeño formato realizadas con dos técnicas muy diferentes y casi antagonistas: el óleo y el gouache
5Coincide la arquitecta Ángela Nogués con el escritor Carlos Ruiz Zafón en que el mar lo devuelve todo después de un tiempo, especialmente los recuerdos.
Es más, reconoce que, tantos años después, en su retina permanece viva la imagen sonriente de su padre, “un hombre de mar, libre, fuerte y bravo”, el día que capturó en la ría de Oyambre, sin más ayuda que su pericia y su propia mano, un pez que, según su evocación infantil, era “enorme y plano”.
Este es tan sólo uno de los muchos momentos familiares, que vienen a su memoria cada vez que se asoma al mar, a través de sus pinceles.
‘Agua y sal’
Esta vecina de Mortera, que compagina su trabajo profesional con su faceta más artística, acaba de inaugurar en el Centro Cultural Doctor Madrazo, de Santander, ‘Agua y sal’, su último proyecto, una selección de 30 obras de pequeño formato realizadas con dos técnicas muy diferentes y casi antagonistas: el óleo y el gouache.
De hecho, explica que, a diferencia del óleo, una pintura con base aceite que usa mucho en exterior y para formatos más grandes, el gouache o pintura al agua, una especie de acuarela opaca, más densa y que cubre el papel es su técnica preferida para esas otras pinturas de formato pequeño, “más detalladas, personales e íntimas”.
Ángela Nogués afirma que esta técnica es “una gran desconocida”, a pesar de que se cree que apareció en la Edad Media cuando los monjes que pasaban las ilustraciones de acuarela de los manuscritos se dieron cuenta de que añadiendo blanco de zinc a la acuarela, ésta se hacía más opaca resaltando el pan de oro, que daba el aspecto decorativo a su trabajo. “Desde entonces se ha usado mucho en la ilustración”, apunta.
Coincidiendo con la inauguración de su muestra, que permanecerá abierta hasta el 10 de febrero, anima a los visitantes a conectar con sus recuerdos, como lo hace ella, cuando vuelve a ser aquella niña pequeña, la quinta de seis hermanos, que acompañaba a su padre durante los fines de semana a orillas del Cantábrico.
“El tiempo pasa, algunas personas ya no están con nosotros, pero el mar no pasa, permanecerá siempre para devolvernos los recuerdos”, afirma la arquitecta.
Ángela Nogués
Nacida en Torrelavega, en 1974, Ángela Nogués estudió arquitectura en Valladolid y comenzó a formarse en dibujo y pintura en la Escuela de Artes de Eduardo López Pisano, continuando, una vez finalizada su carrera, en la Ensenada del Arte de Santander.
En los últimos años ha recibido formación puntual como el Curso superior de pintura de paisaje de Albarracín y otras más específicas, por ejemplo, con Cristóbal Pérez García de pintura marina, tema que actualmente ocupa toda su obra.
Ángela Nogués ha participado en numerosas exposiciones tanto colectivas como individuales en el Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria; en la Venta Boffards en Frómista; en la Casa Vieja de Mortera; el Centro Cultural El Espolón de Comillas; la Bottega dell’Arte en Burgos o el Centro Cultural de Plentzia.





