Cinco jóvenes adquieren una experiencia profesional de un año en el Ayuntamiento de Piélagos para mejorar así sus posibilidades de acceder al mercado de trabajo
En todos los casos, fueron contratados por el Consistorio, a través del Programa Jóvenes con Talento del Gobierno de Cantabria, con cargo a una subvención de 183.400 euros, a la que se sumó una aportación municipal de 21.001 euros
1Un total de cinco jóvenes que se encontraban en situación de desempleo han adquirido una experiencia profesional de un año en el Ayuntamiento de Piélagos para mejorar así sus posibilidades de acceder al mercado de trabajo.
Dos de ellos, lo hicieron entre los meses de marzo de 2024 y 2025, mientras que los tres restantes (David Sánchez Izquierdo, Ana Belén López Santander y Candela Cañero Monasterio) acaban de finalizar los trabajos que han venido desempeñando durante los últimos 12 meses (desde marzo de 2025 hasta marzo de 2026) en el Consistorio.
En todos los casos, fueron contratados por el Ayuntamiento de Piélagos, a través del Programa Jóvenes con Talento del Gobierno de Cantabria, con cargo a una subvención de 183.400 euros, a la que se sumó una aportación municipal de 21.001 euros.
La primera experiencia laboral remunerada
Tanto para David Sánchez Izquierdo como para Ana Belén López Santander la de Piélagos ha sido la primera experiencia laboral remunerada relacionada con los estudios que habían cursado previamente: el Grado de Historia y el Máster de Patrimonio cultural (David) y el Grado Superior de Administración y Finanzas (Ana Belén).
Juntos han iniciado la elaboración del Catálogo patrimonial del municipio, un trabajo en el que han estado coordinados por Celestina Losada, directora académica del CIESE-Comillas y que tiene como finalidad reconstruir el pasado (lo que ya no está) y poder justificar aquello que se encuentra en pie (su historia y su valor histórico, arquitectónico y artístico), a través de la documentación de los archivos históricos.
“Lo más bonito de esta experiencia es verte capaz de superar el ‘síndrome del impostor’; poner en práctica los conocimientos adquiridos; dar un servicio a la comunidad y sentirme orgulloso de ofrecer un valor a la sociedad, en este caso a mi municipio, Piélagos”, explica David Sánchez Izquierdo.
La misma idea defiende Ana Belén González, quien destaca de esta experiencia profesional de un año la oportunidad de aplicar todo lo estudiado, incluso en su caso, en un campo por el que, a priori, no se sentía atraída.
“A mí la historia no me gustaba, pero gracias al Catálogo patrimonial me ha abierto los ojos”, destaca.
También Candela Cañero Monasterio, una joven que había estudiado el Grado medio en Preimpresión Digital, se muestra muy satisfecha de todos los trabajos realizados a lo largo del último año, que han incluido tanto el diseño de carteles, dípticos y folletos como la colaboración en la organización de eventos o el apoyo a otros departamentos.
Reconoce que lo que más le ha gustado ha sido el diseño de carteles como el del Festival de Villancicos, pero apunta que tiene TDAH y, por eso, necesita hacer muchas cosas a la vez porque, de lo contrario, “mi cerebro se cansa fácilmente, me falta dopamina”.
Mucho más que 12 meses de trabajo
Los tres jóvenes que el pasado 31 de marzo concluyeron su trabajo en el Ayuntamiento de Piélagos coinciden en que esta experiencia laboral ha sido mucho más que 12 meses de trabajo.
“He conocido un montón de gente aquí -en alusión al Consistorio- que me han regalado nuevas experiencias porque no es todo son los amigos de siempre y los compañeros de clase”, destaca Candela Cañero Monasterio.
Por su parte, David Sánchez Izquierdo reconoce que “una cosa es adquirir los conocimientos históricos de base; saber enfrentarte a ellos a nivel temporal y regional o aprender a leer documentos y otra bien distinta lanzarte a hacer un catálogo de patrimonio”.
Es más, subraya que, “en la carrera ves algunas pinceladas, pero no te dicen cómo hacerlo”. Por ello, agradece a Celestina Losada el haberle “enseñado a educar el ojo, para saber qué hay que catalogar y qué no”.
De hecho, Belén López Santander, incide en que lo más difícil del trabajo desempeñado a lo largo del último año tuvo que ver con las visitas al Archivo de Santander y buscar entre todos los legajos aquellos datos para incorporar al catálogo, mientras que lo más fácil, para ella, fue “lo administrativo que es lo que había estudiado”.
Emprendimiento e independizarse
Preguntados por sus planes de futuro tras adquirir esta experiencia laboral de un año, las respuestas son diferentes.
David Sánchez Izquierdo reconoce que su objetivo pasa por preparar las oposiciones para ser docente de Historia en Enseñanza Secundaria, pero admite que también se plantea la posibilidad de emprender y ofrecer como autónomo sus servicios para crear este Catálogo patrimonial en otros municipios.
“Aunque es algo que inicialmente no contemplaba, se han abierto nuevas puertas”, subraya este joven.
Los planes de su compañera, Ana Belén López Santander, también pasan por estudiar una oposición, la de Administración y por darse de alta en autónomos para ayudar a su hermano en la empresa familiar.
Sin embargo, en el caso de Candela Cañero Monasterio, su próximo objetivo es buscar trabajo para independizarse y “hacer otras cosas en mi vida”.

